martes, 13 de enero de 2026

2025. El año que me convertí en adulto “premium”.

Quince días tuvieron que pasar desde 2025 para comenzar a escribir, y 2025 veces me tuve que repetir “está bien difícil ser adulto”, antes de agárrale cariño. Me conmueve mucho que este sea el inicio de mi texto, sobre todo porque el año pasado también me quejé de lo “rudo” que estuvo mi año; y no quiero desmeritar a la Andy de 31 o 33 … por ahí recuerdo un cuadro de ansiedad y mucho conflicto, pero, es que es un “difícil” diferente. 

Con diferente me refiero a más maduro, más curado, más sincero. Diferente porque no es que sean cosas que se me salen de las manos, sino que el ser consciente viene acompañado de más responsabilidad (ojalá  cuando releas esto recuerdes el incidente con el grafiti rosa a finales de diciembre 2025). Pero también más plenitud: saber que las tomas de decisiones que hago con mi vida, con quien la comparto, o mejor dicho con quién espero y decido compartir, son con toda la intención de estar, de dar o permitirme recibir: cariño, aprendizajes y nuevas motivaciones. 

En una de esas, sí era cierto el horóscopo y el 2025 era pa´cerrar y dar pie a todo lo bueno por lo que se ha trabajado. 

Dice mi mejor amigo ChatGPT, que para crear tierras realmente fértiles, lo importante no está en el proceso de cultivo, sino en la preparación, así que diré que 2025 fue puro preparar terreno, en bullets, para lectura rápida, y de menor dificultad a mayor, porque suelen ser las banalidades las que me dan más nostalgia al reeleer este blog: 

  • Muy privilegiado mi comentario, pero este año “casi” no viajé. Chamba, falta de iniciativa, tiempo, deudas, no importa. Remarco “casi”, porque vuelos no faltaron, viajé casi cada mes a Guadalajara por trabajo, incluida una mini escapada a la montaña (con todo y choque de automóvil rentado), una vacación con sol en Puerto Escondido para celebrar al novio, un fin de semana en Querétaro con mi mejor amiga (cosa que me urgía), un puente en Miami para conquistar a un par de culicagadas, y otro fin de roadtrip por California con mis primos (¡por cierto! chulada de foto que salió en San Francisco). 
  • Si hablamos de lo “wellness”, porque es tendencia, pero sobre todo porque paso a paso, y con trabajo honesto, estamos con 34 años, 66 kilos, 33% de grasa corporal y buscando cargar más de 80 kilos en barra (orgullosa, porque este año aprendimos a hacer más musculo, sin importarnos tanto los carbs). 
  • En 2025, renté un auto, salí a las 4 am y manejé de CDMX-Colima, con toda la intención de dedicarle tiempo a mi abuelita, a mi hermano y a mi mamá, poco, pero completo, discutimos, lloramos, hablamos y fui feliz, feliz de tener a mi familia cerca, con todo y la distancia, feliz de crear cada vez lazos más fuertes, y de saber que ellos están bien y sanos. 
  • Aprendí a surfear, lo mega básico de portugués, hice por primera vez lagree, crecieron mucho mis tomates, y aprendí mucho sobre no-code, inteligencia artificial, ventas, feminismo, política social, meditación, pero sobre todo aprendí mucho de mí. 
  • ¿Y la ICR? En mayo celebramos cómo la 8va Generación de la MDPE de la UAM concluía sus clases, y listos para ignorar su ICR por lo siguientes 8 meses, bueno, no sé si todos, pero al menos yo, desde la “graduación” le debo meses de trabajo a mis prácticas y tengo que reescribir el 80% de mi proyecto, ¡ahh! pero ya sé decir “Eu teno un filo”, en portugués, a ver si con eso me pasan.
  • Adiós a FI; hola “se acabaron las instrucciones, ¿ahora qué hago?”. Me corrieron por segunda vez en mi vida, esta vez no se declararon en banca rota, y cero fue por mi rendimiento, así que disfrute de los beneficios corporativos y mi muy chula liquidación, que le dio cuello a deudas y estréses financieros. 
  • Hablé y viví la fertilidad 24/7. FI fue de los pasos más temerosos, poco preparados y con mejor resultado que he explorado, porque hoy hay una casi-merita congelada en uno de los tanques de hidrógeno, y porque creció una seguridad enorme gracias a todo ese trabajo. Sin embargo, quiero recordarme que si bien el tratamiento fue muy invasivo, la chamba fue cruelmente clasista y me costó mucho recupérame de los 8 kilos que subí por la estimulación, no seríamos la relación que somos de no haber tenido las conversaciones más intensas y difíciles con Sebas alrededor de “¿congelar óvulos o embriones?”, “¿nos queremos casar?”, “¿a qué edad te imaginas paternando?”,  “¿qué te gustaría lograr antes de ser papá?”, etcétera, etcétera, etcétera.. -
  • Este año me despedí de Poncho, de mi abuelita, y de muchos miedos. Lloré mucho, sobre todo pensando en quienes ya no están, y me reconforté en disfrutar lo que me acompaña todavía.
  • Malcríada regresó, para dar pie a algo que leeré en una de estas entradas pero del futuro.

lunes, 30 de diciembre de 2024

Parecía ser puro jiji-jaja: 2023/4

Mi fallida memoría me mentía, y creí olvidar este blog por 4 años, pero no, lo abandoné un año en el que no tuve inspiración, y que solo por dejarlo documentado, se los contaré en menos de 400 palabras:

En 2023, según mis historias de instagram: despedí a mi abuelo en enero, cerca del cumpleaños de mi tía Lulú. Lo extraño tanto, dudo encontrar a alguien que me de tanta motivación de estar bien. Eso me hizo recordar a mi papá, y me gusta imaginar que ahora ambos ahora están orgullosos de quien soy y les encantaría echase un mezcal conmigo. Viajé a Nueva York por el cumpleaños de mi novio, y generé muchas nuevas costumbres: viajar con mi mamá por nuestro cumpleaños, ver a mis primos y viajar como nuevos jóvenes adultos, repetir Vaivén con amigos y aprovechar la primer ronda de bodas. Trabajé en Gerundio, y tuve acné por burnout (sí, acné a mis 32). Hice una de las fiestas de cumpleaños más divertidas, donde fui la flor de Vive Sin Drogas, creamos el grupo Iris, me hice muy amiga de una tocaya y lloré mucho en LCD. Empecé la maestría, 10 años después de salir de mi carrera, la maestría qué tanto quería al llegar a la ciudad. Planté tomates, alimenté lombrices y llevamos a nuestros padres a Los Cabos. Sonaba a pedida de mano, pero no, y me siento orgullosa de contar que pagamos las vacaciones de nuestros papás en un all inclusive. En 2023 repetí terapia y llevé al límite a Benja, pero me ayudó a recordar que hay una figura paterna a la que siempre voy a extrañar, y que la relación con mi mamá puede mejorar si ambas estamos comprometidas. En septiembre mi novio decidió renunciar y pase varios meses siendo su soporte, al final salió muy bien, tanto que decidió no pasar navidad con mi familia, y estar sentado en casa comiendo KFC. En 2023 organizamos de nuevo la cena de año nuevo y terminé feliz y más cercana a mi red de apoyo.

Listo, ahora sí, 2024. Marica... este año sí estuvo heavy:

Lo comienzo con Marica, porque estoy sentada en una café librería en la zona norte de bogotá, mientras barren, 20 min antes de cerrar.

Tengo tantas cosas que procesar que haré este cuento en agradecimiento a mí, a mi cuerpo y todos los aprendizajes que he adquirido. Hubo muchos números importantes: 3 trabajos, 2 renuncias, 2 maestrías a la vez y 1 FIL en Guadalajara. 3 Viajes internacionales, 3 bodas, unos XV años, 3er Vaivén, 3er cumpleaños de disfraces, muchas, MUCHAS noches de llanto, pero también muchas noches de pláticas increíbles, harta mota y después de 16 meses varios litros de alcohol. 

Después del burn out, también mi alimentación, bajé 8 kilos, e integré más ejercicio a mi vida, ahora hago yoga y pegas, ando en bici, y de septiembre a noviembre mi rutina comenzaba a las 4:00am, hago Commando a las 5:00, a las 7:00 empiezo inglés, y trabajo de 8:30 a 5:30, a veces voy a yoga o danza contemporánea, y de 7:30 a 9 o 10:00 lunes, miércoles, jueves y viernes estoy en maestría. 

Voy muy bien en la de Editorial, soy muy feliz, tanto que en mi periodo de desempleo escribí Byte, tenía desde pandemia que no escribía un cuento. Se publica en enero, y estoy contenta del equipo y amigos que he formado. En agosto inicié Collective, no sé en qué cabeza cabe hacer dos maestrías a la vez, pero ahí voy. Mi simpatía me llevó a ser seleccionada "Capitana de generación", somos Teslas, y me encanta.

La parte más pesada, además de pasar 3 semanas en Bogotá con la familia de Sebas, fue renunciar, renuncié a Gerundio, porque necesitaba más, y después renuncié a Coca-Cola, porque ese más no era por ahí. La pesé mal, mal con ganas, se me fueros mi ahorros, pero empecé Fertilidad Integral, ahora sé que tengo 0.2 "lo que sea" que puede comprobar mi infertilidad, espero que el siguiente año desarrollé bien a qué me llevó esta información.

Viaje Perú, me la pasé bomba, viajé a Bacalar y amé ver a mi mamá andar en bicicleta después de 30 años. Visité y me divorcié de Tecate, no sin antes ver a mis gringos, también fue una cosa chula, cada vez me vuelvo más tía y quiero estar más cerca de mi familia, de mis amigos, mis verdaderos amigos. Fue duro pero solté muchas relaciones que ya no eran sostenibles, en las cuales no me sentía cómoda, segura ni emocionada. 

2024 estuvo denso.. mi cumple fui Talía, en fiebre, el cumpleaños de Sebas fui espectadora de cómo se tiraba en paracaídas y mi momento favorito fue ver a mis primos de traje por el cumpleaños número 15 de Ana Pao, ¡se acabaron los bebés de la casa!

2024 fue duro. Mucho que pensar, mucho que cambiar, mucho que agradecer. Gracias, gracias de nuevo vida, más, un poco más suave, pero siempre más, por favor. 

lunes, 2 de enero de 2023

Ser adulto está chevere. Gracias 2022.

Ser adulto puede ser divertido, incluye viajes, madurez, estabilidad y mucho compromiso.

Ser adulto, a mis 31 años me suena mucho mejor que cualquier otra etapa en mi vida, 2022 fue mi primer año completo viviendo en pareja, cuidando al gato más mimado del edificio, fue un año en el que logré madurar la relación con mi mamá, apoyé a mi hermano y lo veo nuevamente feliz. Tengo un par de abuelos que llenan de amor todos los momento que compartimos, una familia increíble, con primos y primas que ya pasan la adolescencia y con los cuales espero pasar muchas semanas santas juntos. Tengo amigos, cada vez más cercanos a los cuales agradezco, a pesar de la distancia, de la saturación de tiempo y las menos frecuentes llamadas.

Ser adulto es maravilloso, cuando hay amor, comunicación asertiva y ganas de trabajar en equipo. Ser adulto se ha convertido en un trayecto con vacaciones, donde descasar es tan importante como seguir aprendiendo, hacer ejercicio, comer sano y buscar actividades que despejen la mente y nos llenen de buenos recuerdos.

Ser adulto, es conversar en calma, es presumir a tu psicólogo, a tu nutriólogo y los buenos resultados de tus análisis clínicos. Ser adultos es tener conversaciones sobre el cuidado de los gatos, las recomendaciones de limpieza en la cocina y los descuentos por temporada en súper. Ser adultos es poder ir un mes de viaje a Europa con tu pareja, no por aniversario ni luna de miel, sino porque se puede y compartir una experiencia así es el motivador para seguir juntos. 

2022 me regaló viajes increíbles, cambios de trabajo que me tienen muy emocionada y contenta. En 2022, se canceló el proyecto en equipo de Departamento de Libros, perdí mucho dinero, pero aprendí mi lección. Tuve la oportunidad de tomar un diplomado y conocer mujeres increíbles y malcriadas, con las cuales iremos construyendo cosas maravillosas.

Gerundio me abrió las puertas para un compromiso más serio, por primera vez vivi un recorte y cierre de empresa con Lea&Bo, y varios adiós en los proyectos de freelancer. Sin embargo, eso me dio tiempo, para mejorar mi rutina, ser más constante en el cuidado de mi piel, mi alimentación y mi ejercicio. Hago cosas por amor propio y comparto todo lo bueno que tengo cada que puedo.

Esta año, mi mamá abrió Nómada, mi hermano regresó a Colima, mi abuelo enfermó y medicaron a mi abuelita, pero la hemos pasado bien, y me he acercado mucho más a mis primos tanto en Semana Santa como en el Comic-Con.

Disfruté mucho conocer la familia y amigos de toda la vida de Sebastian, así como vivir hongos en Amsterdam, besarnos frente a la Torre Eiffel y pasear por las calles españolas.

2022 fue increíble, aprendí tanto y me siento muy segura de todos los pasos que siguen en este andar llamado vida. Gracias vida adulta, gracias Andy del pasado. 


31 años, 1.65, 64k.

Países Nuevos: Países Bajos, España y Alemania.


lunes, 3 de enero de 2022

11 Años después, 2021

Este es el 11vo año que escribo, como bonita tradición, mi blog para despedir diciembre y dale la bienvenida a un año nuevo. Así que ahí les va el resumen de este magnífico 2021:

Países: México, Estado Unidos y Colombia.

Ciudades: CDMX, Tecate, Tijuana, Mexicali, Colima, Bacalar, Tulum, Mahahual, Chetumal, Toluca, Oaxaca, Chiapas, Chicago, Los Ángeles, Bogotá.

Momentos: Una operación, una mudanza, unas vacaciones en pareja, un gato con estrés post-traumático, nuevas oportunidades laborales, un Medio Maratón, una nueva editorial.

Hice mucho, crecí y me esforcé en disfrutar más la compañía y los logros de los que amo, y mantuve la racha de concluir otro año sin Covid o bebés.


Estoy muy agradecida con lo privilegiada que ha sido este año, hay salud, amor y trabajo a mi al rededor,  gracias, gracias, gracias, más por favor, y prometo ahora no solo recibir, sino compartir todo cuanto pueda y esté en mis manos.

Feliz inicio de año

jueves, 31 de diciembre de 2020

Todo lo que no hice. Pinche Covid.

Querido 2020:

Me la pelas. 

No voy a repetir lo atípico, caótico o distópico de este año, lo sabemos, lo vivimos y lo hemos leído en cada uno de los carteles que te recuerdan el bien de usar tapabocas y quedarte en casa. Tampoco repetiré lo lamentable que ha sido la Pandemia en la vida de todos, con el volumen de pérdidas y conflictos psicológicos o económicos, aunque, vaya... ese virus sí que llegó a hacer estragos. 

No, aquí, solo me recordaré que este año me enamoré del home-office, dejé mi depa lleno de plantitas, juegos de mesa y arreglos para sentirme agustín lara“  (obvio ya hay chistes de señora, porque casitreinta)... Ah, y para presumirles todo lo que, al igual que ustedes, no pude hacer por el pinche Covid.


Recuento.

enero: No me arrepentí de mi cabello azul ni porté tacones por toda la noche en la fiesta de jubilación de mi mamá. Tampoco me arrepentí del perreo hasta el suelo en el cumpleaños de Myrhiam.

febrero: No tuve celebración de San Valentín, pero ayudé a un par de tortolos a besuquearse en la terraza Cha-Cha-Chá.

marzo: No falté a la marcha del 8 de Marzo, y después de eso no salí. No me tatué, no fui a conciertos y no sabía que era el inicio de un año seguido de encierro.

abril: No me salté la oportunidad de hacer varias videollamadas con mis amigos, lo cual disfruté mucho y si no fuera por el volumen de chamba que me cargo, lo haría con mayor frecuencia.

mayo: No celebré mi cumpleaños, o sea sí, pero no como años anteriores ni asistí al Corona Capital. Ahh, y no me quedé otro año sin decir que: PUBLIQUÉ UN CUENTO, BITCH.

junio: No aprendí Ukulele, aunque el plan sigue.

julio: No toleré un día más con mi cabello largo. No logré volverme vegetariana ni me dieron la Beca Conacyt.

agosto: No me fui a estudiar a España, pero sí visité Tulum con mi madre y mi hermano y la verdad me la pasé increíble y me veía chulísima.

septiembre: No me quedé soltera ni me negué la oportunidad de comenzar una sana y fuerte relación en pareja. Tampoco celebré el grito.

octubre: No rechacé una excelente oportunidad de trabajo, tampoco aprendí a decir no y ahora tengo como cinco jefes, pero, hay trabajo, y eso se agradece.

noviembre: No me comprometí, quedé embarazada, bajé de peso o tuve Covid. Lo tenía que sumar, al final todo es fue trending en pandemia.

diciembre: No cené en familia ni abracé a mi mami mientras veíamos una película, pero igual la pasé increíble, hablé con mis abuelos y bese a un muchacho guapo, lo cual ya es ganancia.


En fin, así mi año, no es el más emocionante, pero sí fue un reto a la adaptabilidad, a saber que si las cosas no salen como esperas no está mal, a que no puedes controlar todo y que debes agradecer tener salud, trabajo y apoyo, por lo tanto: GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, por el cariño de mis amigos, de mi novio, de mi gato y de mi roomie, gracias por el crecimiento profesional, por la literatura y por los nuevos retos, SOOOO HAPPY, THANK YOU, MORE PLEASE.





PD. Como recordatorio, incluyo acá las resoluciones '19: España, dejar los vicios, 42 km y ahorrar, mismas que, por obvias razones, no cumplí, bueno, sí cumplí la última por pura suerte. Así que este año me voy más básica: pa'los treinta sigue así.

Feliz Año.

martes, 31 de diciembre de 2019

Brevedad y Narcisismo: 2019

Parte 1.
Narcisismo: Definida, según la RAE, como la excesiva complacencia en la consideración de las propias facultades u obras, el 2019 será considerado el año más narcisista de la decada. Al menos para mí.

Este año no paré: hice, deshice y rehice hasta cansarme, pero cansarme de verdad, agotar cada gramo de energía, hasta entender que uno no va poder dar y dar todo el tiempo, y que más vale elegir bien pa'donde. Inicié el año en llanto, hasta dejar seca mi alma y desde ese momento no paré de viajar; cada mes un vuelo, un destino o una banda diferente, esa fue mi filosofía, no dejar de moverme, no darme tiempo y ocupar cada segundo de mi agenda, hasta sentir que estaba en paz y podía volver a quedarme conmigo, en silencio y feliz, otra vez.

No sé de dónde salió esa motivación, pero fue un gran plan, tengo más historias y canciones que contar este año que los últimos 10. El 2019 tuvo boda, una graduación, medio maratón y dos terapeutas, varios reencuentros, uno en Nueva York, otro en Mexicali, algunos en CDMX y un último en Guadalajara. Más de 1,000 shots de alcohol y un gato.

Parte 2.
Brevedad: Corta extensión o duración de una cosa, acción o suceso. Así la vida, así mis años, uno tras otro después de los 20. Este año, es el año que menos lecciones de vida tengo que compartir, fuera de "vayan a terapia", "llénense de experiencias" y "coman muchos helados, porque helado es amor". Este año me la pasé increíble, me divertí muchísimo, llegué a hacer todo en exceso y lo agradezco, realicé más de 20 vuelos, visité 4 países diferentes, escuché a más de 50 bandas en vivo, bebí hasta perder la razón y comí muchísimo gelatto.

Una vez más: "happy, thank you, more please", y que, por favor,.. las cosas que se soltaron queden siempre atrás.


Listas para recordar

Festivales '19:
SXSW, Corona Capital GDL, Machaca, Tecate LiveOut Fest, Corona Capital CDMX.

Conciertos '19:
Pequeña Ciudad, PJAMA, Mauricio Sánchez, Blink 182, Twenty One Pilots, Silvana Estrada, Ed Maverick (x3), Alex Ferreira (x2), Jorge Drexler (x2), Sebastian Romero (x2), Okills (x2), Little Jesus, Arbol.

Destinos '19:
Tecate, Monterrey, Guadalajara,  San Diego, New York, Las Vegas, Austin, Roma, Venecia, Milán, Florencia, Pisa y Paris.

Resoluciones '19:
España, dejar los vicios, 42 km y ahorrar.



lunes, 31 de diciembre de 2018

Análisis Instropectivo, 2018

Uno de mis hábitos más complicados favoritos para cierre de año, es buscar (y encontrar) mi contraseña de blogger, entrar a NumenNocturno y leer las publicaciones que he realizado, ya que siempre logran darle un giro a mi siguiente publicación. Este año pensaba escribir como título "Sanar, por favor" y, en una línea de contenido, me prometería a mí misma ser feliz, pero no fue así.

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ADVERTENCIA. La neta, están más chilas mis publicaciones previas, le recomiendo que vayan a la del año pasado, pero si les gusta leer ñoñadas: a continuación el lector se encaminará en una abrumadora y trágica lista de resoluciones basada en un análisis introspectivo, que no tiene fundamentos reales, porque: 1. La autora está chava, y aún le quedan muchas lecciones por aprender,  2. no es capaz de saber qué piensan los demás, pero le es fácil obviar y 3. su estado anímico es lo suficientemente pesimista como para estar en lo incorrecto.

Resolución #1.
Cada año ganas entre 0.01% y 3% de amargura.

Yo no entiendo a la gente que siempre está feliz ni confío en ella, menos si es mayor de 25, ¿cómo no se desesperan? es que acaso aprendieron a nunca esperar nada de nadie y viven sin temor, por lo tanto lo que sea que les pase siempre será "lo mejor". No sé, Rick... suena falso.

Por más situaciones que enfrento y me recuerdan que no existe la justicia divina, el karma o el destino, sigo sufriendo decepciones y acumulo miedos que antes no existían, que generan más frustraciones y a su vez tristezas, ¿cómo no nos pasa eso con la Selección?, creo que es la única en la cual confiamos aunque no pasen de cuartos de final (Memorias de un Mundial, 2018).

Resolución #2.
Llegó la hora de ahorrar en tu AFORE y en inversiones a largo plazo.

Lo más complicado de la vida adulta, después de pagarle al SAT, es encontrarte, entender que aunque el camino que llevas "es el bueno y te sale bien", si al llegar a cada logro sigues sin ser plenamente feliz, a quien engañas es solo a ti, pero ¿hacia dónde ir?, ¿en qué sí gastar mis energías?, ¿qué sí dará frutos? ¿cuándo comienzo a escribir buenos consejos de tía y me dicen "siéntese, señora"?

Llevo años invirtiendo en cosas que sé que no van a funcionar, dedicando al menos una línea de mi publicación anual en Numen, una noche de copas cada varios meses o una llamada de dos horas cada quince días, "cosas" a las que cada vez les tengo menos fe, quizá por la amargura que he ganado con los años, y que aún así, me tienen tranquila y espero se repitan el siguiente año.

Resolución #3.
Cuidado cuando te dices "Estaríamos mejor con ya sabes quien*".

Este año ganó AMLO, un ejemplo de perseverancia y manipulación social bien logrado. Yo voté por Bronco, pero para cuando se hizo la toma presidencial estaba tan triste por otras razones que no le di importancia a mi voto perdido, eso me hizo pensar que la política hace de la sociedad, lo que los corazones rotos con la mente: manipulan, engañan e imparten miedo, porque solo así se logran cambios, cambios en la persona que controla, aunque tenga el mismo legado político o quizá cambios grandes, manifestaciones y revueltas, que solo serán anestesiadas cuando se llegue a un "acuerdo común"...

La verdad, entre política y sociedad nunca se llega a verdaderos acuerdos, pero sí creo que la vida se mantiene en equilibrio gracias a los acuerdos que tenemos con uno mismo, con los que uno quiere o con los que convive; siempre y cuando, sean aprobados por todos los participantes y sean 100% honestos. Fin.


Mi año se llenó de "ya veremos", "gorda en tobogán", "lo siento" y tickets de avión, estoy parcialmente agradecida, no contenta, pero sí esperanzada, porque, la neta, sí me quiero mucho y me quiero feliz. Thank you, Next 2018.

*No, no me digo "estarías mejor con AMLO", es un referente externo, duh.

Comentarios del autor.

Cosas que decidí tomar como turbo-gasolina para mi tristeza, 2018:
1. La soledad.
2. Ed Maverick
3. 06/08/18
4. Despedirme de Isabella

Cosas que me hicieron extremadamente feliz, 2018:
1. Visitar Tailandia.
2. Tener mi propio departamento.
3. Mis mejores amigos, que siguen ahí.
4. Andar en bicicleta, correr y hacer box.
5. "Drinks?"
6. Viajar una vez al mes.
7. "Roma, Condesa y tu risa"